Así pues las sombrías aperturas de la fortaleza del siglo XII fueron sustituidas por los agradables ventanales del Renacimiento, completados en la techumbre con un coronamiento de balaustres y de capiteles, creando un interior confortable. En el siglo XVII los marcos del Renacimiento a su vez fueron sustituidos, en la fachada principal, por grandes ventanales de cuadros al estilo de los del Trianon de Versailles. |
En el siglo XX el castillo no recibe mantenimiento y el ala norte en particular se va desmoronando. A partir de los años sesenta, la familia Ecal emprende la rehabilitación sistemática del castillo y de los jardines a lo italiano que lo rodean, para hacerle recobrar la originalidad perdida, dentro del paisaje inmutable que por su luz y su vegetación algo recuerdan la Toscana.
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